Clases de oratoria en un kareoke PDF Imprimir Correo electrónico
Oratoria y oradores
Escrito por Melvin Peña   
Viernes 13 de Enero de 2012 15:51
Esta semana he padecido el síndrome de la página en blanco, por lo que tomaré el talento prestado a dos de mis blogueros preferidos, ambos en las antípodas en muchos sentidos: Seth Godin, "hombre de cabeza brillante", "luces en la cabeza" e "ideas descabellada" (o comoquiera que quiera decirle calvo), pontifica desde Estados Unidos sobre comunicación de marketing,  mientras mi amigo Luis Arroyo, de copiosa melena rubia, lo hace sobre comunicación política desde España. Hablando sobre discursos y oradores, ambos parten más o menos de una premisa común, pero concluyen en extremos diferentes:
 
Dice Seth, en su post de hoy "Tú voz te llevará lejos", con traducción mía, lo siguiente:

Es muy difícil de leer un discurso y que suene auténtico.

La mayoría de nosotros, al leer, cambiamos la postura, se nos aprieta la garganta y perdemos la atención de la audiencia. Leer es distinto que hablar, y, por tanto, se consigue menos atención cuando se lee.

Antes de dar un discurso, entonces, debes hacer una de dos cosas, si tu objetivo es persuadir:

Aprender a leer de la misma forma en que hablas (poco probable)

o bien, aprender a hablar sin leer. Conoce tu mensaje lo suficientemente bien para que puedas comunicarlo sin leerlo. Queremos sentir la esencia de tu humanidad.

Si no puedes hacer eso, no te molestes en dar un discurso. Sólo tienes que enviar a cada uno una nota y ahorrar tiempo y esfuerzo a todos los interesados. 
 
 
Luis es más benévolo. En su post "Cómo dar discursos como Kennedy" alimenta unas expectativas más esperanzadoras: 
 
Quizá sea demasiado ambicioso: probablemente para llegar a los niveles emocionales de discursos como los de Kennedy o Martin Luther King habría que haber vivido en los años 60 y haber defendido causas tan poderosas como “la libertad frente al comunismo” o los derechos de los negros. Y quizá haber tenido como logógrafo a un genio como Ted Sorensen (tengo aún por leer Counselor, sus memorias de 2008), en el caso de Kennedy; o ser predicador, como King.

Pero hoy quiero ayudarte, si te apetece, a acercarte al estilo de Kennedy. Primero debes saber que se puede leer bien sin que se note demasiado. Te recuerdo que oradores como Obama o Sarkozy, o Leonel Fernández en República Dominicana, o Lula en Brasil, u otros tantos, que pasan por estar entre los mejores, lo leen prácticamente todo. Y no pasa nada.

Y segundo, que hay algunos truquitos sencillos que ayudan. Muy sencillos. Te cuento dos fundamentales.
 
Te invito a echarle un ojo a los truquitos de Luis, quien me los ha enseñado y ha tenido la generosidad de cederme los derechos de su divertido y enriquecedor curso de oratoria "Kareoke político", para impartirlo en República Dominicana. Lo hemos adaptado para las empresas, y cuando lo hemos impartido, la gente goza más que en un kareoke.
Última actualización el Viernes 13 de Enero de 2012 16:37